El asesinato de Mauricio Aramayo, un hombre cercano al presidente boliviano Rodrigo Paz, ha generado conmoción y preocupación en el país. Aramayo, quien era considerado un "hombre de confianza" del mandatario, fue abatido a tiros la noche del jueves en la ciudad de Tarija.
Según el comunicado emitido por la Presidencia, el presidente Paz lamentó "con profundo pesar el fallecimiento de Mauricio Aramayo" y expresó sus "más sinceras condolencias a su familia y seres queridos". Además, señaló que la memoria de Aramayo "permanecerá como testimonio de integridad y servicio al país".
La vocera presidencial, Carla Faval, aseguró que Aramayo "ya había sido amenazado por no ceder a una coima, por hacer lo correcto y enfrentar a las mafias desde su trabajo en el Senasag". Por su parte, el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, indicó que el caso aún está en proceso de investigación y que no hay ningún aprehendido hasta el momento. Las autoridades están revisando las cámaras de seguridad para tratar de identificar a los posibles autores del crimen.
Mauricio Aramayo era una figura cercana al presidente Paz y se desempeñaba en el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag). Según la información disponible, Aramayo había sido amenazado por no ceder a sobornos y por enfrentar a las mafias desde su trabajo en esa institución.
La muerte de Aramayo ha generado una ola de preocupación y ha puesto en el centro del debate la seguridad y la lucha contra la corrupción en Bolivia. Las autoridades han asegurado que harán todo lo posible por esclarecer este crimen y llevar a los responsables ante la justicia.












