El anuncio del gobernador regional René Saffirio de destinar $39.000 millones, equivalentes al 20% del presupuesto anual del Gobierno Regional, a la reconstrucción del Mercado Municipal de Temuco, abrió un flanco político y administrativo al interior del Consejo Regional (CORE).
La propuesta no cuenta con el respaldo previo del CORE, que debe aprobar este tipo de decisiones. Según consejeros, los recursos no están contemplados en el presupuesto 2026 ya aprobado y el compromiso se realizó sin una evaluación formal del impacto territorial.
La reconstrucción del Mercado es una demanda sentida por la ciudad y el comercio local, luego del incendio que lo destruyó en 2016. Sin embargo, el anuncio unilateral del gobernador ha generado una fuerte controversia al interior del CORE, que cuestiona la falta de conversación previa, información técnica y socialización del impacto presupuestario.
Varios consejeros advierten que un compromiso de esa magnitud afectará inevitablemente otras prioridades regionales, en una región donde uno de cada tres habitantes vive bajo la línea de la pobreza. Plantean que cualquier decisión de este tipo debe ser evaluada con antecedentes, criterios técnicos y mirada territorial, no solo comunicacional.
Además, el anuncio se da en un momento político especialmente complejo, con una relación deteriorada entre el gobernador y el CORE. Consejeros reconocen que Saffirio no cuenta con respaldo mayoritario y que este tipo de gestos unilaterales profundizan su aislamiento político.
Pese al malestar, desde el CORE no cierran la puerta al proyecto. A través de la Comisión de Fomento y Turismo se resolvió citar al alcalde de Temuco para conocer en detalle la iniciativa de reconstrucción. La disposición es evaluar con seriedad, pero también hacer valer el rol institucional del CORE, que el gobernador parece desconocer o minimizar.
La reconstrucción del Mercado sigue siendo una necesidad indiscutida, pero la forma en que se financie y decida abre un debate mayor sobre el ejercicio del poder regional, la responsabilidad fiscal y el respeto a la institucionalidad, en una región donde los recursos son escasos y las demandas sociales, urgentes.










