La constructora OHLA ha firmado su regreso a la promoción inmobiliaria, uno de sus negocios históricos, con el desarrollo de un residencial de lujo en la urbanización Torre Bellver, entre Benic ssim y Oropesa del Mar, en la provincia de Castellón.
El proyecto, denominado Bellmar, contará con 26 viviendas de dos y tres dormitorios, todas ellas orientadas al mar, con grandes ventanales y amplias terrazas privadas. Además, cada propiedad tendrá dos plazas de aparcamiento y trastero, mientras que los áticos contarán con piscina propia. Los precios de estos últimos parten del millón de euros sobre plano.
La urbanización, que se ubicará a media hora del Aeropuerto de Castellón y en las proximidades de varias playas, estará rodeada de 4.000 metros cuadrados de jardines y zonas verdes. Además, dispondrá de solárium, gimnasio, videovigilancia, sensores perimetrales e iluminación LED en todo el recinto.
OHLA ha emprendido este proyecto de la mano de un inversor institucional, un 'family office' de origen suizo, que actuará como socio capitalista. De esta forma, la constructora se encargará de la construcción y comercialización, pero contará con el apoyo financiero de este socio.
Este residencial de lujo supone el regreso de OHLA al negocio inmobiliario, una actividad que nunca llegó a abandonar desde el punto de vista de la construcción. Sin embargo, sí marca su vuelta como promotor, encargándose de la adquisición del suelo, el diseño del proyecto, su comercialización y entrega al cliente final.
En paralelo, la compañía también está analizando su desembarco en el segmento de la vivienda asequible, otro de los grandes filones del mercado nacional. De hecho, la constructora ya ha sondeado presentarse a concursos públicos para construir inmuebles destinados al alquiler a precios moderados.











