La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la creación de un monumento nacional en homenaje a los efectivos militares que perdieron la vida durante el ataque de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
Durante un acto de condecoración póstuma a los caídos, Rodríguez enfatizó que "Vamos a rendir un justo homenaje a hombres y mujeres nobles cuya vida fue arrebatada en un vil ataque, desigual, unilateral, ilegal e ilegítimo. Aquí nadie se entregó; aquí hubo combate por esta patria".
El ataque, que afectó sectores de Caracas y los estados Aragua, La Guaira y Miranda, dejó un saldo total de 56 militares fallecidos, de los cuales 24 eran de nacionalidad venezolana y 32 cubanos.
Rodríguez instruyó la conformación inmediata de una comisión de familiares y víctimas para garantizar un acompañamiento integral, asegurando que "No están solos, Venezuela está con ustedes (...) Los seres queridos que han perdido murieron por la causa más noble: la independencia nacional".
Durante su discurso, la mandataria también dirigió un mensaje a la sociedad estadounidense, afirmando que "El pueblo de Venezuela no merecía esta agresión vil y guerrerista por parte de una potencia nuclear. Este acto ha pasado a ser una mancha en nuestras relaciones y en nuestra historia".
Asimismo, reafirmó la soberanía nacional frente a la crisis, señalando que "Venezuela no está subordinada ni sometida porque tenemos dignidad histórica".
Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, asistió al acto y afirmó que pese al "desigual combate" que enfrentaron sus militares para proteger a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, actualmente capturados por EEUU, su país seguirá trabajando por la defensa de la paz y la liberación de los líderes venezolanos.












