Enrique Márquez, excandidato presidencial venezolano, fue liberado la noche del jueves 8 de enero de 2026 como parte de una ola de excarcelaciones anunciada por el gobierno interino bajo presión de Estados Unidos. Márquez, quien participó en las elecciones de 2024 en las que Nicolás Maduro fue reelegido entre denuncias de fraude, quedó en libertad junto a otros líderes opositores.
La coalición Mesa de la Unidad informó sobre la salida de prisión de Márquez y del dirigente Biagio Pilieri, un cercano colaborador de la líder opositora María Corina Machado. "Ya terminó todo", dijo Márquez a su esposa al ser trasladado a un barrio de Caracas.
Además de Márquez y Pilieri, la activista Rocío San Miguel y otros cuatro españoles también fueron liberados y partieron a España. La Unidad espera que en los próximos minutos se materialicen más liberaciones de "presos políticos".
El gobierno de la presidente interina Delcy Rodríguez defiende esta medida como un gesto de "convivencia pacífica", pero la Casa Blanca insiste en que forma parte de la influencia de Donald Trump en Venezuela tras bombardear el país para capturar a Maduro.
Márquez fue detenido el 7 de enero de 2025, después de participar en las elecciones presidenciales de 2024 y cuestionar la victoria atribuida a Maduro por el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por rectores afines al chavismo. Tras su arresto, el ministro Diosdado Cabello afirmó que Márquez habría propuesto celebrar un acto de investidura del candidato opositor Edmundo González Urrutia en una embajada venezolana en el exterior.
La liberación de Márquez y otros líderes opositores se produce en un contexto de tensión política y denuncias de fraude electoral en Venezuela. La situación sigue siendo incierta y la comunidad internacional mantiene su presión sobre el gobierno de Maduro.











