Jonathan Ross, el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que mató a una mujer durante una redada en Minneapolis, ya había sido arrastrado por un auto en una operación anterior, según revelaron nuevos detalles sobre su historial.
Ross, un veterano de 10 años en los equipos de respuesta especial del ICE, fue parte de un operativo en el que se intentó detener a un sospechoso, pero el individuo huyó en su vehículo, arrastrando al agente por varios metros antes de que lograra soltarse.
Este incidente previo, sumado a la muerte de la mujer en la reciente redada, ha generado preocupación sobre los protocolos y el entrenamiento que reciben los agentes del ICE para realizar este tipo de operativos de alto riesgo.
Las autoridades locales y organizaciones de derechos humanos han exigido una investigación exhaustiva sobre los hechos que rodearon la muerte de la mujer, cuya identidad aún no ha sido revelada públicamente.
Según los primeros reportes, el agente Ross y otros miembros del ICE intentaban detener a un sospechoso cuando la mujer, que no estaba relacionada con el operativo, fue alcanzada por los disparos y murió en el lugar.
El incidente ha reavivado el debate sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las agencias de inmigración y la necesidad de implementar mejores protocolos de seguridad para evitar este tipo de tragedias.
Organizaciones como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) han condenado enérgicamente el accionar del agente Ross y han exigido que se rindan cuentas por la muerte de la mujer.
"Estos agentes deben recibir un entrenamiento exhaustivo sobre el uso de la fuerza y protocolos de seguridad antes de participar en operativos de alto riesgo", señaló Juana Martínez, portavoz de la ACLU. "La vida de civiles inocentes no puede estar en peligro por la falta de preparación de estos oficiales".
Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional ha anunciado que realizará una investigación interna sobre el incidente y las circunstancias que rodearon la muerte de la mujer.










