El trágico accidente aéreo ocurrido el pasado 22 de diciembre en la bahía de Galveston, Texas, donde un avión de la Secretaría de Marina (Semar) se estrelló dejando seis fallecidos, conmociona a México. Entre las víctimas se encontraba el pequeño Federico Efraín, de tan solo 2 años de edad, quien viajaba junto a su madre Julia Araceli Cruz Vera para recibir tratamiento médico en Estados Unidos.
Luego de 17 días de espera, el cuerpo del menor finalmente fue repatriado a México y llegó a su natal Escárcega, Campeche, donde fue velado por familiares y autoridades locales. El alcalde morenista de Escárcega, Juan Carlos Hernández Rath, acudió al velorio para acompañar a los padres del niño, Edward Ramírez y Julia Araceli, en este momento de profundo dolor.
La tragedia se remonta al 18 de diciembre, cuando Federico sufrió quemaduras en aproximadamente el 80% de su cuerpo al caer en una olla con agua hirviendo. Dada la gravedad de sus heridas, el niño fue trasladado de urgencia a la Fundación Michou y Mau en Texas, pero lamentablemente el avión que los transportaba se estrelló poco antes de llegar a su destino.
Julia Araceli, la madre del menor, sobrevivió al accidente y fue hospitalizada. Según informes, la mujer fue extubada el 27 de diciembre y se encontraba en estado estable, a la espera de ser dada de alta.
Tanto el Gobierno de México como el de Estados Unidos han anunciado que llevarán a cabo las investigaciones correspondientes para determinar las causas del accidente aéreo. Por ahora, las autoridades lamentan profundamente la pérdida del pequeño Federico Efraín y expresan sus condolencias a la familia.












