Wilman González vivía en el Bloque 12, un antiguo edificio ubicado muy cerca de una importante base militar de Venezuela, la Academia de la Armada Bolivariana, en la ciudad costera Catia La Mar, estado de La Guaira, a unos 35 kilómetros por carretera de Caracas. Nunca imaginó que ese lugar, su hogar, sería blanco de un ataque con misil que acabaría con la vida de una mujer.
"Nunca pensé que me iban a atacar a mí", dice González, uno de los sobrevivientes del bombardeo que tuvo lugar el pasado [FECHA]. Según las autoridades venezolanas, el ataque fue perpetrado por Estados Unidos, aunque Washington ha negado su participación.
El Bloque 12 era un edificio residencial de varios pisos, hogar de familias que nada tenían que ver con actividades militares. Sin embargo, su cercanía a la base de la Armada Bolivariana lo convirtió en un objetivo para quienes lanzaron el misil.
"Escuchamos una explosión muy fuerte, fue algo aterrador. Cuando salimos, vimos que el edificio estaba dañado y había una mujer muerta", relata González. Esa víctima mortal fue identificada como [NOMBRE DE LA VÍCTIMA], una residente del Bloque 12 que falleció en el ataque.
Los testimonios de los sobrevivientes revelan el terror y la confusión que vivieron en esos momentos. "Nunca pensé que iban a atacar un edificio residencial, pensé que iban a atacar la base militar, no a nosotros", comenta otro de los vecinos afectados.
Las autoridades venezolanas han condenado enérgicamente el ataque y lo han calificado como un acto de "terrorismo de Estado" por parte de Estados Unidos. Sin embargo, el gobierno estadounidense ha negado su participación en el bombardeo.
La investigación sobre este incidente continúa, pero los sobrevivientes del Bloque 12 aún se encuentran conmocionados y atemorizados por lo sucedido. "Ahora vivimos con miedo, no sabemos cuándo puede volver a pasar algo así", concluye Wilman González.











