Las protestas antigubernamentales en Irán han alcanzado su punto más álgido en años, con manifestaciones masivas en la capital Teherán y otras ciudades del país. Miles de iraníes han salido a las calles para exigir el fin del régimen clerical y el retorno del exiliado príncipe Reza Pahlavi.
Las imágenes verificadas muestran a grandes multitudes marchando por las principales avenidas de Teherán y Mashhad, la segunda ciudad más grande de Irán. Los manifestantes coreaban consignas como "¡Viva el sha!" y "¡Muerte al dictador!", en referencia al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Según organizaciones de derechos humanos, al menos 34 manifestantes y 8 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto desde que comenzaron las protestas hace 12 días. Más de 2.270 personas han sido arrestadas.
Las manifestaciones, que han alcanzado más de 100 ciudades y pueblos de las 31 provincias de Irán, fueron desencadenadas por la indignación ante el colapso del rial, la moneda nacional, y la grave crisis económica que azota al país. Pero rápidamente se transformaron en un desafío generalizado al régimen clerical.
Reza Pahlavi, el hijo exiliado del difunto sha de Irán, había hecho un llamamiento a sus compatriotas para que salieran a las calles y expresaran sus demandas como "un frente unido". Las imágenes muestran a manifestantes coreando su nombre y pidiendo su regreso.
Ante la magnitud de las protestas, el gobierno iraní ha respondido con una creciente represión. Hubo violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, especialmente en el oeste del país, donde viven importantes minorías étnicas como los kurdos y los lores.
El miércoles fue el día más mortífero, con al menos 13 manifestantes muertos, según la organización Irán Human Rights. Las autoridades también informaron de la muerte de seis miembros de las fuerzas de seguridad.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió a Irán que enfrentaría una fuerte respuesta militar si las autoridades seguían matando a manifestantes. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, instó a las fuerzas de seguridad a actuar con "máxima moderación".
Estas protestas son las más extendidas desde el levantamiento de 2022, provocado por la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, una joven kurda detenida por la policía de la moral. Aquellas manifestaciones, que duraron varios meses, dejaron más de 550 muertos y 20.000 detenidos.
Las mayores protestas en Irán desde la Revolución Islámica de 1979 tuvieron lugar en 2009, cuando millones de iraníes salieron a las calles tras unas elecciones presidenciales controvertidas. Aquella represión dejó decenas de muertos y miles de detenidos.












