La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia retoma sus sesiones tras el receso de fin de año, pero el nuevo periodo arranca con un reordenamiento de fuerzas que sacude al oficialismo. A apenas dos meses desde la posesión de los nuevos legisladores, el Partido Demócrata Cristiano (PDC) exhibe una fractura interna en al menos tres corrientes, lo que es capitalizado por la Alianza Libre, que se declara mayoría opositora y le plantea desafíos a la gobernabilidad del presidente Rodrigo Paz Pereira en el Parlamento.
Desde la Alianza Unidad, aliada del Ejecutivo, admiten que el fraccionamiento del PDC debilita al bloque oficialista, aunque sostienen que la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) ha demostrado capacidad de acuerdos transversales para aprobar leyes de interés nacional, como ocurrió con la elección de vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y la aprobación de créditos internacionales.
El oficialismo aparece hoy dividido en tres polos: la facción que responde al vicepresidente y presidente de la Asamblea Legislativa, Edmand Lara (los "laristas"); el bloque afín al presidente Paz (los "rodriguistas"); y los legisladores orgánicos del PDC, el partido que patrocinó al binomio que llegó al poder tras el histórico balotaje del 19 de octubre.
"No tenemos facciones; mantenemos una unidad monolítica. Hoy nos consolidamos como mayoría porque la alianza de Gobierno perdió la gobernabilidad dentro de la Asamblea", afirmó el senador José Manuel Ormachea de la alianza Libre ante la nueva correlación de fuerzas.
Al inicio del periodo constitucional, en noviembre de 2025, el PDC y Unidad conformaron el bloque oficialista con mayoría simple sin dos tercios , mientras Libre se ubicó como oposición minoritaria, seguida por Súmate y la Alianza Popular. Para Ormachea, con el quiebre del PDC, Paz quedará sostenido solo por el rodriguismo y Unidad: "Ese bloque es minoritario y dependiente; aun así, no le garantiza una mayoría clara".
La diputada Cecilia Requena (Unidad) subrayó que la correlación legislativa es dinámica y varía según los temas. Recordó que, pese a intentos de Lara por impedir los dos tercios en la elección de vocales del TSE, "los frentes se unieron y se logró la votación calificada". Añadió que lo mismo ocurrió con la aprobación de tres créditos internacionales y del Presupuesto General de la Nación, como señales de que el Ejecutivo sí puede trabajar con la Asamblea Legislativa.
En paralelo, Lara reapareció esta semana con su bancada para anunciar un proyecto de ley que busca frenar los Decretos Supremos 5503 y 5515, e instó a senadores y diputados a respaldarlo. "La solución está en la Asamblea", dijo justamente en la antesala a la reanudación de actividades del Legislativo prevista para este viernes, toda vez que este 8 de enero es contemplado como el último día del receso constitucional de fin de año.
Pero, la tensión escaló días antes, cuando Lara lanzó duras acusaciones contra legisladores tras el rechazo a una resolución contra el DS 5503. En videos difundidos en TikTok, calificó al Parlamento como una "olla de corrupción" y acusó a senadores y diputados de "repartirse cupos" en la Aduana, Impuestos y el Segip a cambio de aprobar créditos. Las directivas de Diputados y Senadores exigieron una retractación y algunos asambleístas anunciaron acciones penales. Lejos de retroceder, Lara desafió a que lo denuncien y aseguró tener pruebas.
Con el oficialismo fragmentado, una oposición que se autoproclama mayoritaria y un presidente de la Asamblea Legislativa en confrontación abierta, el inicio de sesiones perfila un Parlamento crispado, donde la gobernabilidad dependerá menos de bloques rígidos y más de acuerdos puntuales.












