Los transportistas de Lima y Callao anunciaron un paro nacional para el próximo 15 de enero, luego de que se registraran nuevos ataques contra choferes en la capital y la provincia constitucional. El presidente de la Corporación Nacional de Empresas de Transporte, Julio Rau Rau, exigió al Gobierno y al Congreso medidas urgentes para combatir la delincuencia y la extorsión que afectan al sector.
Rau Rau lamentó que, tras el fin del estado de emergencia en diciembre, el Gobierno no haya ampliado dicha medida para proteger a los trabajadores del transporte. "Lamentablemente, nuevamente han comenzado a atacar los delincuentes, disparando a los choferes tanto en Lima como en el Callao. Prácticamente, como ya terminó el estado de emergencia en diciembre, el Gobierno dijo que iba a ampliarlo, pero parece que no lo toma", cuestionó.
El dirigente gremial exigió al Congreso la aprobación de una ley de tribunales sin rostro y el endurecimiento de las penas carcelarias para los extorsionadores. Además, propuso una política de "cero tolerancia" que envíe a todos los delincuentes, incluso los reos primarios, al penal de Challapalca, ubicado a gran altitud.
"Necesitamos que el Congreso de una vez dicte una ley de tribunales sin rostro, pero no lo hacen. Entonces, creo que es importante que tenga que volver a hacerse una paralización para que puedan reaccionar y actuar y parar", sostuvo Rau Rau.
El anuncio del paro se produce en un contexto de creciente violencia contra trabajadores del transporte público en Lima y Callao. Según datos del Ministerio del Interior, solo en 2022 se registraron más de 300 ataques a choferes, entre robos, extorsiones y agresiones físicas.
Los transportistas advierten que, de no recibir respuestas concretas del Gobierno y el Congreso, el paro del 15 de enero será indefinido hasta que se tomen medidas efectivas para garantizar la seguridad de los trabajadores y usuarios del transporte público.











