Mientras el gobierno federal avanza con el proceso de reforma electoral, los principales partidos políticos del país han optado por mantenerse al margen de las audiencias convocadas por la Comisión Presidencial encargada de recabar opiniones sobre los cambios que se discutirán en el Congreso.
De acuerdo con la información recabada, ninguno de los partidos nacionales, como el PRI, PAN y Morena, presentó de manera formal alguna iniciativa o propuesta durante las audiencias celebradas en diciembre del año pasado. Esto, pese a que serán los primeros afectados por las modificaciones que se discutan en el Legislativo.
La Comisión Presidencial insistió en varias ocasiones en que la convocatoria era abierta a toda la población, instituciones y grupos interesados. Sin embargo, tras concluir las audiencias programadas, no recibió ninguna petición de los partidos para exponer sus posturas.
En contraste, decenas de integrantes y simpatizantes de Morena acudieron por cuenta propia a hacer sugerencias, enfocadas principalmente en la reducción de diputaciones plurinominales y de los recursos para los partidos políticos.
Por su parte, los partidos PAN y PRI anticiparon que no participarían en este proceso ni en los debates legislativos destinados a aprobar la iniciativa que se espera presente este mes la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.
En el ámbito local, sí se registró la participación de algunos representantes de institutos políticos. Por ejemplo, en Tlaxcala, el dirigente estatal del PAN solicitó la permanencia de un sistema electoral mixto, con espacios de representación proporcional. Mientras que en Puebla, la líder del partido Pacto Social de Integración demandó una mayor asignación de recursos y un reparto más equitativo para los partidos locales.
Incluso, varios consejeros del Instituto Nacional Electoral, incluida su presidenta, Guadalupe Taddei, acudieron a título personal a exponer sus opiniones sobre este tema, de manera independiente a las mesas de trabajo que el órgano electoral inició con la Comisión Presidencial.
La ausencia de los principales partidos políticos en este proceso de consulta previa a la reforma electoral ha sido interpretada como una estrategia para evitar comprometerse con propuestas concretas y mantener cierto margen de maniobra durante las negociaciones en el Congreso. Sin embargo, esto también podría debilitar su capacidad de incidir en los cambios que finalmente se aprueben.










