Tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, la líder opositora venezolana María Corina Machado se enfrenta a un panorama político incierto. Un año después de su última protesta en las calles de Venezuela, Machado pasó a la clandestinidad, ganó el Premio Nobel de la Paz y viajó a Oslo para recibirlo, sin que hasta ahora se haya conocido su regreso al país.
La oposición venezolana, liderada por Machado, ha sido desplazada de las decisiones sobre el país tras la captura y procesamiento de Maduro. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señaló que el liderazgo de Machado "ya no está presente" y que su movimiento "no tiene suficiente apoyo dentro de Venezuela".
Sin embargo, Machado expresó su agradecimiento al presidente Donald Trump por las "valientes acciones" para la captura de Maduro y reiteró que su movimiento está listo para gobernar. "El pueblo de Venezuela ya ha elegido", insistió en una entrevista.
Por su parte, Delcy Rodríguez, quien ahora lidera el gobierno venezolano, tiene el desafío de sostener el legado chavista mientras dirige este proceso bajo las amenazas y exigencias de Estados Unidos de "acceso total" a los recursos petroleros del país.
En este contexto de incertidumbre política, la líder opositora Machado enfrenta un futuro incierto, mientras que la nueva administración en Venezuela se esfuerza por mantener el control y negociar con Estados Unidos.











