Bruselas enfrenta una dura oposición a la aprobación del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, luego de que los gobiernos de Hungría e Irlanda anunciaran que votarán en contra del pacto este viernes. Además, agricultores de varios países europeos han salido a las calles a protestar contra el tratado.
El viceprimer ministro irlandés, Simon Harris, dejó clara la posición de su país: "No apoyamos el acuerdo en la forma en que fue presentado". Por su parte, el ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, acusó a la Comisión Europea de "ignorar una vez más" los intereses de los agricultores húngaros al presionar por la adopción del pacto.
Estas posturas se suman a las críticas expresadas anteriormente por Francia, Polonia e Italia, conformando una minoría de bloqueo que podría impedir que el Consejo de la UE apruebe el acuerdo este viernes. De hecho, el Gobierno francés sigue considerando inaceptable el tratado y espera que el Parlamento Europeo intervenga para evitar su aprobación.
Mientras tanto, en las calles, agricultores de Alemania, Grecia y Francia han salido a protestar con tractores, bloqueando autopistas y llegando incluso a París. Los manifestantes argumentan que el acuerdo con el Mercosur expone a la agricultura local a una competencia desleal debido a los peores estándares sociales y ambientales de los países sudamericanos.
La Comisión Europea ha estado presionando para que el acuerdo, negociado desde 1999, sea finalmente adoptado y firmado por la presidenta Ursula von der Leyen el próximo lunes. Sin embargo, la fuerte oposición de varios Estados miembros y el rechazo de los agricultores europeos amenazan con frustrar estos planes.











