Este año será clave en el mundo sindical argentino, con una nueva tanda de elecciones que pondrá en juego el liderazgo de varios dirigentes históricos. Entre los comicios más cruciales se encuentran los del Sindicato de Comercio de Capital, donde Armando Cavalieri buscará una nueva reelección, y los de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), donde Abel Furlán deberá enfrentar el malestar de seccionales disidentes.
Otros gremios importantes también tendrán sus elecciones, como la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), el Sindicato Gran Buenos Aires de Trabajadores de Obras Sanitarias (SGBATOS), la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN) y el sindicato de estaciones de servicio (SOESGyPE). En algunos casos, como el de Roberto Fernández en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), aún no está definido si irán por la reelección.
Estas elecciones sindicales se dan en un contexto de reformas impulsadas por el gobierno de Javier Milei, que plantean cambios en el Estado y la privatización de empresas como AYSA. Esto genera incertidumbre y tensión en algunos gremios, que deberán adaptarse a un nuevo escenario.
Más allá de los comicios, también hay casos particulares como el del Sindicato de Educadores Argentinos (SEducA), cuyo titular, Facundo Lancioni Kaprow, es un crítico de la CGT y mantiene una buena relación con el gobierno porteño, alineándose con La Libertad Avanza.
En resumen, el 2026 será un año clave para el movimiento sindical argentino, con renovación de liderazgos y pulseadas por el poder en gremios estratégicos, en un contexto de reformas impulsadas por el gobierno de Milei.












