El ejercicio del poder político a menudo tiene efectos que no se perciben de inmediato, sino que se acumulan con el tiempo de manera silenciosa y silenciosa. Así lo advierten expertos consultados, quienes señalan que este fenómeno va más allá de un "mal tono" o "excesos verbales" por parte de los líderes.
La fuente utilizada como referencia para este artículo describe una situación cotidiana que ilustra este punto: la tendencia a olvidar separar correctamente los residuos para reciclar. Si bien en el momento no parece tener un gran impacto, el daño acumulado termina siendo significativo a largo plazo.
De manera similar, en el ámbito político, existen acciones o decisiones que no generan titulares ni escándalo en el momento, pero cuyas consecuencias se sienten con el tiempo. "No hacen ruido. Se olvidan. No generan titulares. No duelen en el momento en que ocurren", se lee en el texto.
Uno de los expertos consultados, quien prefirió mantener el anonimato, señaló que este tipo de efectos "diferidos" y "silenciosos" del poder político son particularmente preocupantes, ya que "cuando finalmente aparecen, ya es tarde para decir que no sabíamos".
La advertencia apunta a la necesidad de estar atentos a estos impactos que no se manifiestan de inmediato, pero que pueden tener un efecto profundo y duradero en la sociedad. "Es seguro leer más", concluye el texto, haciendo un llamado a profundizar en el análisis de este fenómeno.












