El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó que el gobierno de Donald Trump está considerando una posible compra o toma militar de Groenlandia, la mayor isla del mundo y territorio autónomo de Dinamarca. Esta acción ha generado alarma entre los aliados de la OTAN, quienes advierten que sería una violación del derecho internacional.
Rubio, quien se reunirá la próxima semana con líderes daneses, aseguró que "como diplomático, siempre preferimos resolver las cosas de diferentes maneras", pero no descartó la opción militar. Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que "todas las opciones están sobre la mesa" para el presidente Trump, aunque su "primera opción" sería la vía diplomática.
La posible adquisición de Groenlandia se enmarca en los intereses estratégicos y geopolíticos de Estados Unidos en la región. La isla ártica es clave para el sistema de defensa antimisiles balísticos estadounidense y también posee importantes recursos minerales, lo que se alinea con la ambición de Washington de reducir su dependencia de China.
Sin embargo, esta iniciativa ha generado una fuerte reacción entre los aliados de la OTAN. El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-No l Barrot, anunció que el asunto se discutirá en una reunión con sus pares de Alemania y Polonia, ya que "queremos tomar medidas, pero queremos hacerlo junto con nuestros socios europeos".
Por su parte, el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento de Finlandia, Johannes Koskinen, pidió que el tema se aborde en el seno de la OTAN, advirtiendo que los aliados deben "abordar si es necesario hacer algo y si Estados Unidos debe alinearse en el sentido de que no puede hacer caso omiso de los planes acordados conjuntamente para perseguir sus propias ambiciones de poder".
Groenlandia, que ha manifestado en repetidas ocasiones su rechazo a formar parte de Estados Unidos, es vista por los líderes europeos y canadienses como perteneciente a su pueblo. El presidente del Consejo de la UE, Antonio Costa, afirmó que la Unión Europea apoyará a Groenlandia y Dinamarca "cuando sea necesario" y no aceptará violaciones del derecho internacional.
La próxima reunión del Consejo del Atlántico Norte, prevista para el jueves, será clave para abordar esta delicada situación y evitar una posible crisis dentro de la OTAN. Los aliados deberán coordinar una estrategia conjunta para hacer frente a las ambiciones territoriales de Estados Unidos en la región ártica.












