Los choferes asalariados del transporte público en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, se han negado a aceptar cualquier incremento del precio de los pasajes urbanos mientras no se mejore el sistema de transporte. Así lo afirmó Jhonny Contreras, dirigente del sector, quien además denunció que los dueños de las empresas de microbuses toman decisiones unilaterales que perjudican tanto a los conductores como a los usuarios.
Según Contreras, la ciudad se encuentra operando con solo el 50% de su capacidad de transporte público. Esta situación crítica se debe a que los choferes se han declarado en huelga, exigiendo mejoras en sus condiciones laborales y en la calidad del servicio que brindan a la población.
"Los dueños de los micros adoptan decisiones unilaterales que perjudican tanto a conductores como a usuarios. Nosotros no aceptaremos ningún aumento del pasaje mientras no se mejore el sistema de transporte", aseguró el dirigente sindical.
Las deficiencias en el transporte público de Santa Cruz de la Sierra son un problema recurrente que afecta a miles de personas que dependen de este servicio para movilizarse. Los usuarios se ven obligados a soportar largas esperas, vehículos en mal estado y frecuentes interrupciones en el servicio.
Ante esta situación, las autoridades municipales y los empresarios del sector deben sentarse a dialogar con los trabajadores para encontrar una solución que satisfaga las demandas de todos los actores involucrados. De lo contrario, el colapso del transporte público podría agravarse, con graves consecuencias para la movilidad y la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.











