El sistema hídrico de la ciudad de Cuenca, en el sur de Ecuador, atraviesa una situación preocupante debido a los bajos niveles del caudal del río Tarqui, uno de los principales afluentes que abastecen a la ciudad. Desde diciembre del año pasado, el río Tarqui ha mantenido caudales por debajo de lo normal, una condición que se aproxima peligrosamente al umbral de sequía hidrológica.
Las autoridades locales han expresado su preocupación por esta situación, ya que el río Tarqui es uno de los principales aportes al embalse de Mazar, infraestructura clave para el abastecimiento de agua potable de Cuenca. La reducción en los caudales del Tarqui implica una disminución en los volúmenes que llegan al embalse, lo que podría comprometer el suministro de agua a la población en los próximos meses.
Según datos de la Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (ETAPA EP), el caudal del río Tarqui se ha mantenido por debajo de los 3 metros cúbicos por segundo desde diciembre de 2022, cuando lo normal es que supere los 5 metros cúbicos. Esta reducción significativa en el flujo del río es consecuencia de la falta de precipitaciones en la zona, un fenómeno que se ha acentuado en los últimos años debido al cambio climático.
Las autoridades de Cuenca han activado protocolos de monitoreo y han convocado a reuniones interinstitucionales para analizar la situación y tomar medidas que permitan mitigar los efectos de la sequía. Entre las acciones contempladas se encuentran campañas de concientización ciudadana sobre el uso responsable del agua, la implementación de sistemas de riego más eficientes en la agricultura y la evaluación de posibles fuentes alternativas de abastecimiento.
"Estamos frente a una situación que requiere de la atención y el compromiso de toda la comunidad. Debemos trabajar de manera coordinada para asegurar el suministro de agua potable a la población de Cuenca", afirmó el alcalde de la ciudad, Pedro Palacios.
Expertos en recursos hídricos advierten que, de mantenerse las condiciones actuales, el río Tarqui podría alcanzar niveles de sequía hidrológica en las próximas semanas, lo que obligaría a tomar medidas más drásticas para garantizar el abastecimiento de agua en Cuenca. Ante este escenario, las autoridades locales han hecho un llamado a la ciudadanía a sumarse a los esfuerzos de conservación y uso eficiente del agua.


