En la zona sur de Guayaquil, varios parques públicos se encuentran en un estado de abandono y deterioro, reflejando la falta de inversión y cuidado por parte de las autoridades municipales. Uno de estos espacios, ubicado entre las calles Las Gaviotas y Los Pinzones en la ciudadela Los Almendros, lleva más de seis meses cerrado con cadenas, mientras que el parque en la intersección de las calles Dolores Sucre y Vicente Leví, en la ciudadela La Saiba, presenta juegos infantiles oxidados y vegetación seca.
Según los vecinos, la persona encargada de la limpieza de estos parques fue removida a otros espacios, dejando que el abandono y el paso del tiempo se encarguen de destruirlos. Además, denuncian que en el parque de La Saiba se han registrado problemas de inseguridad, como consumo de drogas y hasta intentos de secuestro.
Los expertos en urbanismo, como la arquitecta Magdiel Escobar y el arquitecto Francisco Villacís, coinciden en que los espacios públicos abandonados generan una sensación de descuido, aislamiento y aumento de la inseguridad, afectando el desarrollo integral de la comunidad. Ambos destacan la importancia de la gestión municipal y comunitaria para la recuperación y activación de estos parques, a través de la organización de actividades, la incorporación de equipamiento y la mejora de la iluminación.
Los vecinos de estas zonas comparten la frustración de no tener parques limpios y seguros, lo que los lleva a evitar estos espacios. Ante esta situación, los expertos proponen intervenciones de urbanismo táctico, como la implementación de murales, mobiliario urbano, equipamiento deportivo y juegos infantiles, así como la incorporación de huertos orgánicos para fortalecer la cohesión social y promover prácticas sostenibles.
La Dirección de Comunicación del Municipio de Guayaquil no respondió a la solicitud de información sobre proyectos de mantenimiento y remodelación de estos parques, ni sobre la inversión realizada durante el 2022. Sin embargo, los vecinos y los expertos en urbanismo esperan que las autoridades tomen medidas para recuperar y activar estos espacios públicos, que deben ser lugares de integración y esparcimiento para la comunidad.











