La cabeza, parte superior del cuerpo humano, no es solo un hueso, sino que cuenta con todo un sistema que la soporta y le permite moverse. La columna cervical, los músculos, ligamentos y articulaciones juegan un papel clave en sostener y dar movilidad a la cabeza, que en promedio pesa entre tres y cinco kilos.
La columna cervical, conformada por las primeras siete vértebras (C1 a C7), es fundamental para sostener la base del cráneo y permitir su articulación y movimiento. La primera vértebra, conocida como el atlas, tiene una forma única que facilita la flexibilidad y el movimiento de la cabeza. La segunda vértebra, el axis, permite la rotación de la cabeza.
Además de los huesos, los músculos del cuello también desempeñan un papel crucial. Los músculos suboccipitales, ubicados en la base del cráneo, ayudan a extender y rotar la cabeza. El músculo esternocleidomastoideo flexiona y rota la cabeza lateralmente, mientras que los músculos escalenos contribuyen a la flexión lateral y la elevación de las costillas, estabilizando el cuello.
Incluso los músculos de la masticación y faciales, como el masetero y el temporal, que mueven la mandíbula y la cara, interactúan con los músculos del cuello para permitir el movimiento global de la cabeza.
Esta compleja red de huesos, músculos, ligamentos y articulaciones es la que sostiene y da movilidad a la cabeza, permitiéndonos realizar una gran variedad de movimientos y gestos. La cabeza no es solo un hueso, sino un sistema integrado que cumple funciones fundamentales en nuestro cuerpo.












