Los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) han sido publicados, dejando a más de 259 mil estudiantes en todo el país con una mezcla de tensión y expectativas. Sin embargo, este momento clave en la vida de los jóvenes no tiene por qué ser una fuente de ansiedad. Existen estrategias y herramientas que pueden ayudar a los estudiantes a enfrentar este desafío con éxito.
Lo primero es reconocer y validar las emociones que surgen. Es normal sentir nerviosismo y preocupación, pero es importante no dejarse abrumar por ellas. Reflexionar sobre cómo los puntajes impactan las expectativas personales puede ayudar a mantener el bienestar emocional. Incluso si los resultados no son los esperados, analizar las áreas de dificultad permite extraer aprendizajes valiosos para el futuro.
Es importante tener en cuenta que la PAES no es una única oportunidad. El sistema permite rendir la prueba nuevamente en invierno y utilizar el mejor puntaje obtenido en hasta cuatro instancias, lo que reduce significativamente la presión y abre nuevas posibilidades. Esta flexibilidad es clave para que los estudiantes puedan planificar su camino con tranquilidad.
En este contexto, los preuniversitarios se convierten en aliados estratégicos. Estos centros de preparación no solo refuerzan los contenidos académicos, sino que también entregan herramientas fundamentales para enfrentar la prueba con seguridad: técnicas de estudio, simulaciones, estrategias para administrar el tiempo y orientación personalizada. Además, ayudan a los estudiantes a organizar su calendario y diseñar un plan integral que considere tanto lo académico como lo emocional.
Finalmente, es importante tener en cuenta que la PAES no define el futuro de manera absoluta. Existen vías de admisión directa en diversas universidades que valoran trayectorias escolares, deportivas o participación en programas especiales. Con información clara y apoyo emocional, los estudiantes pueden transformar la ansiedad en confianza y avanzar hacia sus metas.











