La Doctrina Donroe: ¿Más allá de Latinoamérica?
La reinterpretación trumpista de la Doctrina Monroe, conocida como la "Doctrina Donroe", ha puesto en el centro del debate la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina y otras regiones estratégicas. Esta nueva doctrina combina la advertencia hemisférica original con la práctica intervencionista de Theodore Roosevelt, evidenciando la instrumentalización selectiva del derecho internacional por parte de la superpotencia.
Desde su formulación en 1823, la Doctrina Monroe ha sido objeto de múltiples reinterpretaciones a lo largo de la historia. Inicialmente, se planteó como una advertencia de carácter defensivo, en la que Estados Unidos no toleraría una restauración colonial europea tras las independencias latinoamericanas. Sin embargo, en 1904, Theodore Roosevelt reinterpretó esta doctrina con el "Roosevelt Corollary", transformando la advertencia en una herramienta intervencionista que le otorgaba a Estados Unidos el rol de "policía hemisférico".
Ahora, con la llamada "Doctrina Donroe" o "Trump Corollary", se observa una nueva reinterpretación de la Doctrina Monroe. Esta vez, la advertencia hemisférica se combina con una práctica intervencionista que ya no se expresa mediante ocupaciones militares, sino a través de sanciones, presión económica y jurisdicción penal extraterritorial.
Según los analistas, esta nueva doctrina evidencia que América Latina vuelve a ser una prioridad estratégica para Estados Unidos, y el hemisferio occidental se percibe como una zona a proteger frente a rivales globales. Estas doctrinas no nacen del derecho internacional, sino del poder y de su ejercicio, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad real del derecho internacional para limitar el ejercicio unilateral del poder por parte de las potencias.
La pregunta clave es si el "patio trasero" de Estados Unidos se agota en América Latina o si se extenderá a otros territorios estratégicos. La Doctrina Donroe parece indicar que la influencia y el control de Washington podrían ampliarse más allá de la región latinoamericana, lo que sin duda tendrá importantes implicaciones geopolíticas a nivel global.












