El expresidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, ha salido al paso de los rumores que lo vinculaban como posible nuevo diputado del Congreso Nacional. Zelaya enfatizó que "desmiente cualquier información que pretenda vincularme con la aceptación de un cargo que no me he ganado en las urnas".
En declaraciones a la prensa, el exmandatario calificó este tipo de prácticas como una "falta de respeto a la voluntad popular y como una violación a la Constitución", al considerar que los cargos públicos solo pueden ser otorgados por decisión ciudadana.
Los rumores sobre la posible diputación de Zelaya en el Congreso Nacional surgieron en medio de la polémica por la reconfiguración de algunas diputaciones, luego de que se confirmara el ingreso de Jorge Cálix al Parlamento como propietario en lugar del diputado electo Samuel García. Esta situación despertó críticas y suspicacias sobre presuntos acuerdos políticos.
En ese contexto, sectores políticos y usuarios en redes sociales habían señalado que Zelaya, junto al presidente del Legislativo, Luis Redondo, buscaba repetir una maniobra similar. Incluso, se especuló que la diputada Scherly Arriaga, de Cortés, podría ceder su curul para facilitar la llegada del coordinador de Libertad y Refundación (Libre) al Parlamento. Sin embargo, Zelaya negó de manera tajante cualquier vínculo con ese escenario.
El expresidente aseguró que jamás aceptaría un puesto que no haya sido obtenido mediante el voto popular, rechazando de plano las versiones que lo colocaban como aspirante a una diputación en la próxima legislatura.
Zelaya, quien fue depuesto en un golpe de Estado en 2009, ha sido una figura política clave en Honduras en los últimos años. Su partido, Libertad y Refundación (Libre), es actualmente la principal fuerza de oposición en el país.
La aclaración de Zelaya llega en un momento de alta tensión política en Honduras, donde se han registrado diversos cuestionamientos sobre la legitimidad de algunos procesos electorales y la conformación del Congreso Nacional.












