La Contraloría General de la República (CGR) ha intensificado sus esfuerzos de fiscalización, informando que actualmente se encuentran en proceso de auditoría 18 ministerios del Gobierno Central, y otras 22 unidades ejecutoras con presupuestos superiores a los mil millones de pesos.
Este enfoque estratégico de la Contraloría busca priorizar los entes gubernamentales con mayor impacto presupuestario, con el objetivo de promover una gestión más ordenada y transparente en el uso de los recursos públicos.
Según el informe de gestión presentado por el contralor general, Félix Santana García, durante el año 2025 se realizaron un total de 184 auditorías, lo que representa un aumento significativo en comparación con las 67 auditorías efectuadas en 2024. Esto evidencia un claro fortalecimiento de los mecanismos de control y fiscalización en el sector público.
Además, la Contraloría ha puesto en marcha 98 nuevas Unidades de Auditoría Interna, lo que contribuye a robustecer la capacidad de supervisión y monitoreo dentro de las propias instituciones gubernamentales.
Un aspecto destacado por Santana García es que, por primera vez, el control gubernamental se ha extendido directamente a los gobiernos locales o cabildos. En el primer semestre de 2025, se realizaron 68 auditorías en este nivel, abarcando tanto evaluaciones generales como revisiones específicas en áreas como nóminas.
"Estas acciones contribuyen a fortalecer la institucionalidad municipal y a promover una gestión más ordenada y transparente en el nivel local, donde el impacto de los recursos públicos se percibe de forma más inmediata por la ciudadanía", afirmó el contralor.
Asimismo, la Contraloría ha ejecutado 34 procesos de seguimiento a las auditorías realizadas, con el objetivo de verificar la implementación de las recomendaciones formuladas y corregir las debilidades identificadas, evitando así la reincidencia de irregularidades.
Santana García destacó que este enfoque reafirma que la auditoría no se limita a la detección de hallazgos, sino que se orienta a generar mejoras reales y sostenibles en la gestión pública.
La intensificación de las auditorías y el fortalecimiento de los mecanismos de control y fiscalización en el sector público son pasos clave para promover una mayor transparencia y rendición de cuentas en el manejo de los recursos del Estado.











