El Gobierno nacional evalúa implementar un programa que permitiría que un porcentaje de estudiantes provenientes de instituciones privadas se incorporen al sistema educativo público a partir de este año. Según informaron fuentes oficiales del área social, esta medida buscaría ampliar el acceso a la educación pública y generar una mayor integración entre los distintos sectores de la sociedad.
La iniciativa se enmarca en un contexto de creciente desigualdad educativa en el país. Si bien la educación pública es gratuita y obligatoria, en los últimos años se ha observado un aumento en la matrícula de colegios privados, principalmente entre los sectores de mayores recursos. Esto ha generado una brecha cada vez más marcada entre ambos sistemas, con implicancias en términos de calidad educativa, oportunidades y movilidad social.
"Creemos que es fundamental promover una mayor integración y diversidad en nuestras aulas. La educación pública debe ser un espacio de encuentro y de construcción de una sociedad más justa e inclusiva", señaló un funcionario del Ministerio de Educación.
La implementación del programa aún se encuentra en etapa de análisis y discusión, pero desde el Poder Ejecutivo se estima que podría ponerse en marcha a lo largo del presente año lectivo. Algunas de las variables que se están evaluando incluyen los criterios de selección de los estudiantes, los incentivos y apoyos que se brindarían a las familias, y los mecanismos de articulación entre los sectores público y privado.
"Es una propuesta ambiciosa, pero creemos que puede tener un impacto muy positivo en términos de equidad educativa y cohesión social. Estamos trabajando para que sea una iniciativa viable y sostenible en el tiempo", concluyó la fuente consultada.











