El presidente libanés Joseph Aoun condenó enérgicamente los últimos bombardeos israelíes en su territorio, denunciando que estos ataques "socavan los esfuerzos para evitar una escalada en el conflicto" con Israel.
Israel llevó a cabo ataques aéreos el lunes en el sur y este del Líbano, afirmando haber alcanzado objetivos de los grupos Hezbolá y Hamás. Los bombardeos comenzaron con ataques en cuatro localidades, donde Israel emitió órdenes de evacuación previas, y luego se produjeron otros ataques sin previo aviso.
En un comunicado, Aoun denunció que "los continuos ataques de Israel tienen como objetivo frustrar todos los esfuerzos realizados a nivel local, regional e internacional para detener la actual escalada israelí, a pesar de la respuesta mostrada por el Líbano a estos esfuerzos en diversos niveles".
Cabe recordar que, a pesar del alto el fuego de noviembre de 2024 que debía poner fin a más de un año de hostilidades entre Israel y Hezbolá, el ejército israelí ha seguido atacando Líbano y ha mantenido tropas en cinco zonas que considera estratégicas.
Los enfrentamientos entre Israel y el movimiento islamista libanés Hezbolá se desataron en el contexto de la guerra en la Franja de Gaza, ya que Hezbolá es aliado del movimiento islamista palestino Hamás.
Presionado por Estados Unidos, el gobierno libanés se había comprometido a desarmar a Hezbolá, que acabó muy debilitado tras más de un año de enfrentamientos con Israel, incluyendo dos meses de guerra abierta. Sin embargo, los recientes ataques israelíes parecen poner en riesgo estos esfuerzos de contención.
La condena del presidente Aoun refleja la preocupación del Líbano por una posible escalada del conflicto con Israel, que podría tener graves consecuencias para la frágil estabilidad del país. Expertos advierten que estos ataques podrían desencadenar una nueva espiral de violencia en la región.











