Miles de manifestantes se congregaron en las calles de Roma y Nápoles para condenar firmemente el ataque militar del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela y exigir el fin de las acciones imperialistas del presidente Donald Trump.
La convocatoria a estas movilizaciones fue lanzada por partidos y movimientos políticos de izquierda, sindicatos, organizaciones sociales y estudiantiles, quienes expresaron su solidaridad con el pueblo venezolano y el presidente Nicolás Maduro.
En la Plaza Barberini de Roma, muy cerca de la embajada estadounidense, los manifestantes se congregaron hasta altas horas de la noche del lunes a pesar de la intensa lluvia. Allí, leyeron una proclama en la que condenaron "firmemente la extensión de la guerra como herramienta de resolución de conflictos entre Estados y la enésima y gravísima escalada bélica producida por el ataque militar del gobierno Trump contra la República de Venezuela y el secuestro de su presidente".
Por su parte, en Nápoles, se desarrolló una marcha organizada por el partido Poder al Pueblo, la Red de los Comunistas, la Unión Sindical de Base (USB) y otras agrupaciones, que recorrió el Paseo Marítimo de esa ciudad. Los participantes expresaron su solidaridad con el pueblo venezolano y rechazaron "el terrorismo de las Barras y las Estrellas" de Estados Unidos.
Los manifestantes llenaron las calles de banderas venezolanas y pancartas exigiendo el fin de las acciones de Estados Unidos contra esa nación y denunciando las "pretensiones imperiales del presidente norteamericano Donald Trump, que amenazan la paz mundial".
Durante las protestas, se leyeron mensajes que advertían sobre la gravedad de la situación y la necesidad de frenar las ambiciones del gobierno estadounidense. "Basta de decir que Trump está loco: es un plan lúcido y aterrador que intenta borrar siglos de luchas para limitar el poder de los poderosos. Quieren volver a la época de las monarquías absolutas. Hay una guerra a las puertas, que ya ha entrado en nuestras casas", se señaló en uno de los discursos.
El secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Italia (CGIL), Maurizio Landini, también participó de la protesta en Roma y expresó que "estamos ante una situación no sólo dramática sino sin precedentes, que pone en tela de juicio el derecho internacional, la libertad y los derechos de las personas, así como el concepto mismo de democracia como herramienta para decidir y organizar la propia vida".
Estas masivas manifestaciones en Italia se suman a las crecientes muestras de rechazo internacional a la agresión de Estados Unidos contra Venezuela, país que enfrenta una grave crisis política y económica agudizada por las sanciones y la injerencia extranjera.











