Las autoridades migratorias de Estados Unidos están intensificando la verificación de matrimonios utilizados para solicitar la green card, colocando la convivencia real y la evidencia de vida en común en el centro de sus evaluaciones.
Las parejas casadas que aspiran a obtener una green card (residencia permanente en Estados Unidos) enfrentan un escenario cada vez más exigente y de mayor escrutinio por parte de las autoridades migratorias. Un artículo reciente de Newsweek advierte que el U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS) está intensificando sus controles para asegurarse de que los matrimonios presentados no sean únicamente un medio para obtener beneficios migratorios, sino relaciones genuinas con vida familiar compartida.
En los últimos meses, abogados especializados han señalado que uno de los elementos más importantes para demostrar la legitimidad de un matrimonio ante USCIS es vivir juntos. Aunque durante años la cohabitación fue solo uno de los factores, hoy se ha convertido en la pieza central para probar que un matrimonio es verdadero. "El hecho de estar en una relación no te da una green card. Vivir juntos sí lo hace", explicó el abogado migratorio Brad Bernstein.
Para los oficiales de inmigración, compartir un domicilio diario y documentarlo, sigue siendo la evidencia más sólida de una vida en común, más allá de razones válidas como educación, trabajo o circunstancias familiares que puedan obligar a vivir separados temporalmente. USCIS revisa múltiples indicadores para comprobar la autenticidad de la relación, incluyendo cuentas bancarias conjuntas, contratos de arrendamiento compartidos, gastos comunes, fotografías con familiares, testimonios y cualquier registro que muestre vida familiar.
La falta de cohabitación, documentación inconsistente o señales de matrimonio por conveniencia pueden resultar en mayor escrutinio, retrasos prolongados o incluso la denegación de la solicitud. Según Newsweek, este enfoque de la agencia se enmarca en cambios más amplios en la política migratoria de EE. UU., donde el fortalecimiento de reglas y mayor vigilancia contra el fraude matrimonial se han convertido en prioridades de las autoridades federales.
El endurecimiento de las revisiones implica que incluso parejas con documentación aparentemente sólida deben prepararse para responder preguntas detalladas sobre su vida juntos. El proceso puede incluir entrevistas adicionales, como el llamado Stokes interview cuando hay dudas sobre la relación, en las que cada cónyuge es entrevistado por separado para detectar discrepancias.
Además de la cohabitación, factores como diferencias extremas de edad, barreras de idioma, antecedentes de relaciones breves previas o señales de que el matrimonio fue concertado para el trámite migratorio pueden ser considerados "banderas rojas" por USCIS, elevando la posibilidad de rechazo. La importancia de preparar un expediente detallado y veraz es tal que muchos abogados recomiendan anticipar posibles explicaciones para ausencias de cohabitación, respaldándolas con pruebas claras.
Finalmente, casos recientes han demostrado que no solo las solicitudes nuevas están bajo vigilancia: incluso, personas que ya obtuvieron la green card pueden enfrentar revisiones o reexámenes de su estatus si se detectan irregularidades en el proceso original o si surgen nuevos elementos de preocupación, parte de una estrategia más amplia de aplicación de la ley migratoria.











