En una nueva escalada de tensiones políticas en Brasil, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara de Diputados, Lindbergh Farias, presentará una denuncia a la Policía Federal contra los diputados Nikolas Ferreira (PL-MG) y Eduardo Bolsonaro (PL-SP), así como el senador Flávio Bolsonaro (PL-RJ), por presuntamente incitar una intervención militar de Estados Unidos en el país.
Farias acusó a los políticos de la oposición de continuar con "intentos de golpe" y de estimular "abiertamente una intervención armada extranjera de Estados Unidos contra Brasil". La denuncia se basa en comentarios de los parlamentarios sobre el "tarifazo" y la acción militar de Estados Unidos contra Venezuela, mencionada en sus publicaciones.
El principal post que desató la polémica fue realizado por el diputado Nikolas Ferreira en la red social X (antes Twitter), y alcanzó 7,3 millones de visualizaciones. La publicación muestra una montaje que retrata al presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) siendo sostenido por dos militares estadounidenses, en alusión a la imagen de la detención del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
"Nikolas quiere ser gracioso cuando hace un montaje de eso. Nikolas, quien está preso es Bolsonaro y quien va a ser preso eres tú. Deberías tener respeto, mocoso, por la democracia brasileña", respondió el líder del PT.
Por su parte, la diputada federal Erika Hilton (PSOL-SP) también presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra el senador Flávio Bolsonaro y el diputado Nikolas Ferreira, por presunta apología al delito de golpe de Estado.
"No se trata de una opinión. Son declaraciones, amenazas y piezas de propaganda que intentan normalizar la idea de una intervención militar extranjera en Brasil, cuestionar las elecciones, incitar a la guerra y deponer a un gobierno legítimamente elegido", defendió Lindbergh Farias.
La escalada de denuncias y acusaciones entre los bandos políticos en Brasil refleja la profunda polarización que atraviesa el país desde la elección de Lula da Silva en 2022. Los sectores más radicales de la oposición parecen dispuestos a ir cada vez más lejos en sus intentos por desestabilizar al gobierno del Partido de los Trabajadores.









