El Gobierno de Bolivia ha anunciado su disposición a modificar algunos artículos del controvertido Decreto Supremo 5503, luego de enfrentar fuertes presiones de sectores sociales y la Central Obrera Boliviana (COB) que exigen la abrogación total de la norma.
Según las declaraciones oficiales, si bien la administración no contempla derogar por completo el decreto, sí está abierta al diálogo para hacer cambios en varios de sus artículos. "Lo que estamos haciendo es abrir el diálogo para modificar muchos de los artículos que cada uno de los [sectores] ha observado", señaló una fuente gubernamental.
El DS 5503, aprobado a finales de 2021, ha generado un amplio rechazo por parte de sindicatos, organizaciones sociales y la oposición política. Estos actores consideran que la norma atenta contra los derechos laborales y abre la puerta a la precarización del empleo.
Entre las principales críticas, se destaca la flexibilización de los contratos y la eliminación de la estabilidad laboral, lo que según los detractores, deja a los trabajadores en una situación de mayor vulnerabilidad. Asimismo, cuestionan que el decreto haya sido aprobado sin un proceso de consulta adecuado con los sectores involucrados.
Ante la presión ejercida, el Gobierno ha optado por mostrarse receptivo a las demandas, aunque mantiene su posición de no abrogar por completo el decreto. Las autoridades han enfatizado que su intención es "abrir el diálogo" para analizar posibles modificaciones, sin entrar en detalles sobre cuáles serían los artículos susceptibles de cambios.
Esta postura del Ejecutivo llega en un momento de creciente conflictividad social en Bolivia, donde las protestas y movilizaciones en rechazo al DS 5503 se han intensificado en las últimas semanas. Los sindicatos y organizaciones sociales han advertido que mantendrán sus acciones de presión hasta que se logre una solución satisfactoria a sus reclamos.
El desenlace de esta disputa entre el Gobierno y los sectores opositores al decreto será clave para determinar el rumbo de las relaciones laborales en Bolivia en los próximos meses. Mientras tanto, el Ejecutivo deberá demostrar su capacidad de diálogo y concertación para encontrar una salida negociada al conflicto.










