El Secretariado del Comité Central del Partido Comunista del Trabajo (PCT) de República Dominicana exigió al Congreso Nacional y a los medios de comunicación que investiguen si el territorio dominicano fue utilizado para agredir a Venezuela.
En un comunicado, la agrupación que dirige Manuel Salazar condenó el apoyo del gobierno de Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno (PRM) a la "política agresiva" de Estados Unidos contra Venezuela, lo que, según el PCT, "los hace cómplices de la agresión militar y el secuestro del presidente Nicolás Maduro".
El partido comunista sostiene que el gobierno dominicano ha comprometido la soberanía nacional "al permitir que su territorio sea utilizado como plataforma de apoyo para el ataque armado a la nación suramericana". Señalan que las declaraciones de las autoridades estadounidenses indican que la agresión aérea partió desde diversas bases, lo que puede incluir la Base Aérea de San Isidro y áreas del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), que han sido cedidos por Abinader a la fuerza militar de Estados Unidos.
El secretario general del PCT, Manuel Salazar, exigió al Congreso Nacional y a los medios de investigación que indaguen al respecto y consideró fundamental que se sepa la verdad y se determinen responsabilidades. Manifestó que el pueblo debe estar alerta ante esta grave situación que pone en peligro la estabilidad regional y la soberanía nacional.
Por su parte, el presidente dominicano, Luis Abinader, confirmó en diciembre pasado que aviones de Estados Unidos transportaban materiales, equipos e insumos para la instalación de campamentos en el Aeropuerto de Las Américas (AILA) y la Base Aérea de San Isidro. Abinader señaló que estas acciones están contempladas en el acuerdo bilateral suscrito entre ambos gobiernos.
El convenio permite el uso de espacios delimitados en el AILA y en San Isidro para actividades técnicas de reabastecimiento, transporte de equipos y presencia temporal de norteamericanos, hasta abril próximo, según el mandatario dominicano.
Autoridades oficiales han descrito las operaciones como de carácter técnico y temporal, e indican que el uso de las zonas está regulado dentro de los protocolos firmados en 1995 y 2003, y su objetivo es enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado.
Sin embargo, organizaciones como el Frente Amplio y el PCT han rechazado la autorización, calificándola de "cláusula de soberanía" que permite a una potencia extranjera ocupar espacios estratégicos en territorio nacional y consideran que la medida sienta un "precedente gravísimo".
En la misma línea, el Instituto Duartiano advirtió que la presencia de aviones de Estados Unidos en bases aéreas dominicanas compromete la soberanía nacional, y manifestó que los acuerdos no pueden justificar lo que denominaron una "intervención indirecta".
Horas después de la agresión militar de Estados Unidos a Venezuela ocurrida el pasado sábado, el presidente Abinader señaló que su gobierno "mantiene un seguimiento permanente a la evolución de los acontecimientos en ese país". Reiteró que la República Dominicana nunca reconoció la legitimidad de la proclamación de Nicolás Maduro tras las elecciones celebradas en 2024.












