El Gobierno de coalición en España ha atravesado un punto de inflexión en su relación tras la crisis generada por los casos de presunta corrupción y acoso sexual en el PSOE, así como por las primeras reacciones de Pedro Sánchez a la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro.
Sin embargo, a medida que el Ejecutivo ha ido endureciendo el tono de condena y alineando posiciones con los gobiernos progresistas de Latinoamérica, los socios del Gobierno, liderados por Sumar, han acercado sus discursos.
Los ministros de Sumar exigieron desde el primer momento una condena firme a la "agresión imperialista" de Estados Unidos en Venezuela, algo que Sánchez asumió posteriormente a través de una carta a la militancia del PSOE. Pocas horas después, el Gobierno firmó un comunicado conjunto con varios países de la región, alineando posiciones con la izquierda institucional latinoamericana.
Si bien el lenguaje del Gobierno sigue siendo diplomáticamente calculado, el PSOE ha escalado en sus críticas, llegando a referirse a un "ataque" e "invasión bélica" de Estados Unidos en Venezuela. Esto se produce a la espera de la comparecencia en el Congreso del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien informará sobre la posición del Gobierno "ante el grave ataque de EEUU a Venezuela, vulnerando el derecho internacional y la soberanía del pueblo venezolano".
Las posiciones más duras dentro del espacio de Sumar las están encabezando los representantes de Izquierda Unida, quienes han criticado la "ambig edad y tibieza" inicial del Gobierno y han secundado las manifestaciones ante la embajada de Estados Unidos. Aunque han celebrado los pasos dados, los siguen considerando insuficientes.
Desde Sumar se ha vuelto a agitar la bandera de la salida de la OTAN, con el argumento de que "Estados Unidos considera a la UE como su adversario" y que España no puede "seguir financiando a quien va a ser su verdugo". Una posición que comparte Podemos como un primer paso para la ruptura de relaciones con Estados Unidos.
En este contexto, los ministros de Sumar, incluida la representante de IU Sira Rego, mantienen una posición más pragmática, enfocada en acelerar en el marco de la UE un salto hacia su autonomía militar, algo en lo que dicen coincidir con la parte socialista del Gobierno.
El titular de Exteriores, José Manuel Albares, ha apuntado que no basta con hablar de autonomía o autonomía estratégica de la UE, sino que "tenemos que dar un auténtico salto de soberanía" para que "nuestra seguridad y nuestra disuasión esté más en nuestras manos". En palabras de Sumar, se trata de dejar de considerar a Estados Unidos "como principal aliado y proveedor de seguridad".












