Lucho Barahona, uno de los grandes referentes del arte costarricense, falleció el pasado domingo a los 91 años de edad, dejando un profundo vacío en el ámbito cultural del país. El escritor y actor de teatro, que consolidó una trayectoria de más de 50 años, fue reconocido recientemente como Ciudadano de Honor por la Asamblea Legislativa por su invaluable contribución a la escena teatral nacional.
Nacido en Chile en 1931, Barahona llegó a Costa Rica en 1973 tras el golpe de Estado en su país natal. Ya nacionalizado costarricense, se dedicó a formar a cientos de artistas, transmitiendo no solo conocimientos sobre actuación, sino también valores y una profunda pasión por el teatro.
A lo largo de su carrera, Barahona firmó cerca de 28 obras, escribió alrededor de 30 textos teatrales y dirigió aproximadamente 45 montajes. Fue también recordado por su participación en el programa televisivo "La lucha de Lucho", estrenado a finales de la década de 1980.
Muchos costarricenses lo consideraron un referente indiscutible del teatro nacional, no solo por su talento, sino también por su carisma y humanidad. Su fallecimiento llenó de dolor a decenas de artistas dentro y fuera de Costa Rica, quienes rindieron homenaje a la figura que, a través de su arte, logró convertir el teatro en una verdadera identidad costarricense.
La Asamblea Legislativa reconoció recientemente a Lucho Barahona como Ciudadano de Honor, una distinción reservada para personas con aportes excepcionales al país. Este galardón, sumado a la profunda huella que dejó en el ámbito cultural, es un testimonio del legado imborrable que el artista chileno-costarricense dejó en la historia del teatro de Costa Rica.










