La extensa y vital autopista Duarte, que une la capital dominicana con la principal región productiva del país, se encuentra en un preocupante estado de deterioro y retraso en su remodelación, poniendo en riesgo a miles de conductores que la transitan a diario.
Según un informe del periodista Juan Cruz Triffolio, el proceso de ampliación y remozamiento de esta importante vía vehicular se ha visto marcado por la lentitud y la falta de una supervisión constante y eficiente por parte de las autoridades. La improvisación y la ausencia de racionalidad en el diseño de la obra han generado diversos problemas, como la acumulación de agua en ciertos tramos debido a las precipitaciones pluviales.
Pese a la inyección económica anunciada, el cambio en la gerencia del Ministerio de Obras Públicas y la contratación de reconocidas empresas constructoras, el avance de la obra parece ir "al paso de la tortuga", olvidando los ejecutores la peligrosidad y las consecuencias fatales a las que se enfrentan a diario los miles de conductores que transitan por los "indecisos carriles" de la autopista.
El panorama caótico y preocupante que presenta la Autopista Duarte en la actualidad refleja, según el artículo, la falta de prioridad que le otorga el gobierno del presidente Luis Abinader a esta obra, que debería ser considerada como una de las más emblemáticas de su gestión.
Expertos consultados por el periodista señalan que los anuncios de realización de esta obra no deben ser el producto del protagonismo o el populismo político, sino que deben responder a un "ineludible compromiso social" que garantice la calidad, la prontitud y la perdurabilidad de la remodelación.
Es urgente que las autoridades competentes tomen medidas para agilizar y mejorar la remodelación de la Autopista Duarte, evitando nuevos tropiezos que puedan poner en riesgo la seguridad de los conductores que dependen de esta vital vía de comunicación.










