El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) ha anunciado que procederá a reubicar la toma de agua de la planta de tratamiento ubicada en El Trapichito, en el distrito de La Chorrera, debido a los altos niveles de contaminación detectados en la zona.
La decisión se tomó luego de realizar exhaustivos análisis y estudios sobre la calidad del agua en el sector, los cuales arrojaron resultados preocupantes que obligaron a la autoridad a tomar medidas urgentes para garantizar el abastecimiento de agua potable a los residentes de La Chorrera y áreas aledañas.
"Hemos detectado niveles inaceptables de contaminación en el punto de captación actual, lo que pone en riesgo la salud de la población que depende de esta fuente de agua. Por ello, hemos decidido reubicar la toma a una zona más limpia y segura, para asegurar el suministro de agua de calidad a nuestros usuarios", explicó el director general del IDAAN, Ernesto Gutiérrez.
Según los informes técnicos, los principales focos de contaminación en El Trapichito se deben al vertido ilegal de desechos industriales y domésticos, así como a la escorrentía de agroquímicos utilizados en las actividades agrícolas de la zona. Estas sustancias han afectado gravemente la calidad del agua cruda que llega a la planta de tratamiento.
"Lamentablemente, hemos visto un aumento preocupante de la contaminación en esta área, lo que nos obliga a tomar medidas drásticas para proteger la salud pública. La reubicación de la toma de agua es una solución temporal, mientras trabajamos en planes más integrales para mejorar la gestión y el tratamiento del recurso hídrico en toda la región", agregó Gutiérrez.
La nueva ubicación de la toma de agua aún no ha sido definida, pero el IDAAN asegura que se encuentra realizando los estudios y evaluaciones necesarias para identificar el sitio más adecuado, tomando en cuenta factores como la calidad del agua, la accesibilidad y la viabilidad técnica y económica del proyecto.
Las autoridades han manifestado que el proceso de reubicación requerirá de una inversión significativa, pero que es una prioridad para garantizar el suministro de agua potable a los habitantes de La Chorrera. Además, han anunciado que se intensificarán los esfuerzos de control y fiscalización en la zona, con el fin de erradicar las fuentes de contaminación y evitar que se repitan este tipo de situaciones en el futuro.












