El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha condenado enérgicamente la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro, calificándola como un "secuestro sin base legal". En declaraciones públicas, Petro rechazó la operación liderada por el expresidente estadounidense Donald Trump y exhortó al pueblo venezolano a unirse en defensa de la soberanía de su país.
Las tensiones entre Colombia y Venezuela se han intensificado en los últimos años, con ambos gobiernos acusándose mutuamente de interferencia en asuntos internos. Sin embargo, el presidente Petro ha adoptado una postura más conciliadora desde su llegada al poder, buscando reestablecer los vínculos diplomáticos entre los dos países.
En este contexto, la detención de Maduro ha sido vista por Petro como un ataque inaceptable a la integridad y la independencia de Venezuela. El mandatario colombiano ha instado a la comunidad internacional a respetar la soberanía venezolana y a buscar soluciones pacíficas a las diferencias entre ambos países.
"No podemos aceptar que se secuestre a un presidente legítimamente elegido por su pueblo", declaró Petro. "Llamamos a todos los venezolanos a unirse en defensa de su país y a rechazar cualquier injerencia extranjera en sus asuntos internos".
La posición de Petro contrasta con la de sus predecesores, quienes habían adoptado una línea más dura hacia el gobierno de Maduro. Esta nueva postura refleja un intento de Petro por reposicionar a Colombia como un mediador regional, alejándose de la confrontación y promoviendo el diálogo y la resolución pacífica de conflictos.
Expertos en relaciones internacionales han señalado que la posición de Petro podría generar tensiones con Estados Unidos, que ha sido uno de los principales impulsores de las sanciones y la presión sobre el gobierno de Maduro. Sin embargo, Petro ha dejado claro que su prioridad es defender la soberanía y la integridad territorial de Venezuela, independientemente de las presiones externas.











