El domingo 21 y el lunes 22 de diciembre marcaron el fin de dos de los programas más emblemáticos de la televisión peruana: Nunca Más y Andrea, ambos conducidos por la periodista Andrea Llosa en la señal de ATV. Tras 14 y 6 años y 5 meses al aire, respectivamente, los espacios se despidieron de su audiencia, dejando una huella imborrable en la pantalla chica.
Nunca Más, emitido cada domingo, se consolidó como un referente en el abordaje de conflictos familiares y de pareja, combinando la denuncia social con la búsqueda de soluciones reales para los involucrados. Llosa utilizó los últimos minutos al aire para agradecer al público y a su equipo, recordando los orígenes del programa y el sueño que nació después de su etapa como reportera. "Agradecerles a ustedes por esta oportunidad maravillosa, este sueño que comenzó después de ser reportera durante años", expresó la periodista.
La fórmula de Nunca Más se sustentó en la exposición de problemas cotidianos, disputas de pareja, retos de paternidad y maternidad, así como historias de superación. El programa no solo visibilizó conflictos, sino que acompañó a los protagonistas en la búsqueda de soluciones, muchas veces ante cámaras. Esta cercanía, junto a la constancia y el compromiso del equipo, permitió que el formato se mantuviera vigente durante más de una década, generando una comunidad fiel que acompañó cada emisión.
Por su parte, Andrea, que se estrenó el 23 de julio de 2019, puso el foco en la investigación de temas familiares, especialmente en la resolución de casos de paternidad a través de pruebas de ADN. A lo largo de sus emisiones, el programa expuso más de 800 historias, con un balance que refleja su impacto: 819 pruebas de ADN realizadas, 595 casos positivos, 224 negativos y 50 niños que lograron ser reconocidos legalmente.
Además, el espacio facilitó 252 conciliaciones y resolvió más de la mitad de los casos presentados en pantalla. Llosa resaltó la satisfacción de haber logrado que muchos niños tengan un apellido y agradeció la sintonía del público.
El final de ambos programas representa el cierre de una etapa para la televisión nacional y para la propia conductora, quien dejó abierta la posibilidad de regresar con nuevos formatos ligados a la justicia y las historias humanas. La audiencia, que acompañó cada emisión durante años, respondió con mensajes de apoyo y agradecimiento, destacando el aporte de estos espacios a la televisión y la sociedad.












