Los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, son una figura icónica de la Navidad. Sin embargo, ¿cuánto sabemos realmente sobre ellos? Desde su apariencia hasta los regalos que llevaron al Niño Jesús, esta tradición ha evolucionado a lo largo de los siglos, convirtiéndose en un símbolo de la universalidad del cristianismo.
Según el Evangelio de Mateo, los Reyes Magos visitaron a Jesús poco después de su nacimiento para adorarlo y ofrecerle presentes. Si bien el apóstol no describe su apariencia física, la tradición los ha representado como dos hombres de piel blanca y uno de piel negra.
En los inicios del cristianismo, los Reyes Magos eran representados como personas de una misma etnia, vistiendo el característico traje persa. Pero a partir del siglo XII, el arte cristiano comenzó a dotarlos de rasgos diferenciados asociados a Europa, Asia y África, para simbolizar la universalidad del cristianismo.
Los Reyes Magos también se han distinguido por su edad. En el mosaico de la iglesia de San Apolinar el Nuevo, Gaspar tiene barba blanca, Melchor un aspecto más joven y Baltasar, de mediana edad, lo que podría representar las tres edades del hombre. Más tarde, con la llegada del Renacimiento, Baltasar comenzó a ser representado con piel oscura, probablemente para manifestar que cada uno representaba un continente diferente.
En cuanto a los regalos que llevaron al Niño Jesús, el Evangelio de Mateo menciona oro, incienso y mirra, sin especificar quién llevó cada uno. Según los Evangelios Armenio y Árabe, Gaspar llevó nardo, cinamomo, canela, incienso y otras esencias; Baltasar, oro, plata, piedras preciosas y perlas; y Melchor, mirra, álora, muselina, púrpura y cintas de lino.
Estos regalos tienen un significado simbólico: el oro representa la realeza y grandeza de Jesús, el incienso su divinidad, y la mirra su humanidad y mortalidad.
Desde su mención en el Evangelio de Mateo hasta las diversas interpretaciones de los textos apócrifos, la figura de los Reyes Magos ha evolucionado con el tiempo. Sin embargo, su papel en el relato del nacimiento de Jesús continúa inspirando y siendo objeto de estudio y reflexión.











