Caracas, Venezuela - En un giro inesperado en la convulsa situación política de Venezuela, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez ha sido designada como presidenta encargada del país, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenara su nombramiento tras la captura del mandatario Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Esta decisión histórica convierte a Rodríguez en la primera mujer en asumir la jefatura del Estado venezolano, aunque sea de manera interina. La resolución del TSJ le otorga a la vicepresidenta todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo mientras se mantenga la ausencia de Maduro.
Delcy Rodríguez, de 56 años, es una figura prominente dentro del chavismo, el movimiento político iniciado por el fallecido presidente Hugo Chávez y que ha liderado Nicolás Maduro desde 2013. A lo largo de su trayectoria, Rodríguez ha ocupado cargos de alto nivel en el gobierno, como ministra de Comunicación, canciller y presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente.
Según analistas, Rodríguez es considerada una de las principales figuras del chavismo y una persona de "plena confianza" del presidente Maduro. Se la describe como una mujer "muy ejecutiva" y "de resultados", con gran ascendencia sobre el cuerpo de gobierno, incluyendo el Ministerio de Defensa.
Sin embargo, pese a su reciente nombramiento como presidenta encargada, Rodríguez ha insistido públicamente en que Nicolás Maduro sigue siendo el único presidente legítimo de Venezuela. En una alocución obligatoria, exigió la "inmediata liberación" de Maduro y su esposa, Cilia Flores, capturados durante la operación militar estadounidense.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no desplegará tropas ni ordenará nuevos ataques contra Venezuela si la "vicepresidenta de Maduro" cumple con las exigencias de su Administración. Trump también aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene contacto con Rodríguez, aunque ella no confirmó esos acercamientos.
La designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada abre un escenario político excepcional en Venezuela y plantea interrogantes sobre el rumbo institucional del país en medio de esta crisis. Su trayectoria y vínculos con el proyecto chavista serán clave para entender los próximos pasos en esta convulsa coyuntura.











