El presidente estadounidense, Donald Trump, ha descartado la convocatoria de elecciones en Venezuela en los próximos 30 días, argumentando que el país necesita "recuperar su salud" primero. Tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, para juzgarlo por narcoterrorismo, Trump visualiza una transición más prolongada, priorizando la reparación de infraestructuras.
Trump ha expresado dudas sobre la capacidad de la líder opositora María Corina Machado para gobernar, sugiriendo que no cuenta con suficiente apoyo. En cambio, su administración mantiene contacto con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a quien ha advertido de un "segundo ataque" si el Gobierno chavista no coopera.
El mandatario estadounidense ha afirmado que altos funcionarios de su gobierno, como el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance, estarán al frente de la gestión temporal de Venezuela. Trump ha dicho que Rodríguez está "cooperando" con las autoridades estadounidenses y que necesitan "ayuda" para que el país "sobreviva".
La Administración Trump ya había señalado a Rodríguez como la interlocutora desde Caracas incluso antes de su juramento como presidenta encargada, por delante de la líder opositora María Corina Machado o de Edmundo González Urrutia, el candidato que se enfrentó a Maduro en las controvertidas elecciones presidenciales de 2024.
Tanto Trump como el secretario de Estado Marco Rubio han advertido con dureza a Rodríguez de consecuencias "mucho peores" que las que ha sufrido Maduro si la presidenta encargada no "cumple" con los lineamientos de Washington. El presidente estadounidense también le pidió a Rodríguez "acceso total" al petróleo y otros recursos e infraestructuras venezolanas.












