Rusia ha presentado una solicitud diplomática formal al Departamento de Estado de Estados Unidos para que deje de perseguir un petrolero que originalmente se dirigía a Venezuela y que ha eludido la custodia estadounidense durante casi dos semanas.
La nota diplomática, enviada a Washington en la víspera de Año Nuevo, se produce en momentos en que el buque, llamado Bella 1, apareció en el registro oficial de barcos de Rusia bajo un nuevo nombre. No está claro si esta solicitud diplomática detendrá los esfuerzos de Estados Unidos para interceptar el petrolero.
El barco inicialmente se dirigía a Venezuela antes de dar la vuelta para evitar ser incautado por la Guardia Costera de EE.UU. El presidente Donald Trump declaró el mes pasado un bloqueo total de los petroleros sancionados que transitan hacia o desde Venezuela.
La solicitud de Rusia se produce mientras el Gobierno de Trump continúa intensos esfuerzos para poner fin a la guerra de Moscú en Ucrania. Trump ha hablado dos veces con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en la última semana, en un intento por desescalar las tensiones.
Ni la Casa Blanca, ni el Departamento de Estado ni la Embajada de Rusia en Washington han respondido a las solicitudes de comentarios sobre este caso.
El petrolero Bella 1, anteriormente conocido como Adrian Darya 1, ha sido objeto de una persecución internacional desde que fue detenido por Gibraltar en julio de 2019 por sospechas de violar las sanciones de la Unión Europea contra Irán. Después de ser liberado, el barco cambió de nombre y bandera, evitando así ser interceptado por las autoridades estadounidenses.
Esta nueva solicitud diplomática de Rusia se produce en un momento de máxima tensión entre Moscú y Washington, en medio de la guerra en Ucrania y las sanciones impuestas por Estados Unidos a Rusia. El desenlace de este caso podría tener implicaciones geopolíticas más amplias entre las dos potencias.
Expertos en derecho marítimo señalan que la solicitud rusa se basa en el principio de libertad de navegación, reconocido por el derecho internacional. Sin embargo, Washington podría argumentar que tiene jurisdicción para perseguir el barco por sospechas de violar sanciones.
El desarrollo de este caso será seguido de cerca, ya que podría marcar un nuevo capítulo en la compleja relación entre Rusia y Estados Unidos en un momento de gran inestabilidad geopolítica.


