La relación entre las elecciones y la economía es un tema recurrente en el debate público. Existe la creencia generalizada de que la incertidumbre electoral afecta negativamente a la inversión privada. Sin embargo, un análisis de los datos históricos muestra una realidad muy distinta.
Un estudio realizado por el autor revela que, en los 13 años con elecciones presidenciales desde 1950, la inversión privada creció en 8 de ellos. Incluso si se excluye el rebote del 2021 tras la pandemia, la proporción de años electorales con crecimiento de la inversión es mayor que en los años no electorales.
Más aún, cuando hay crecimiento de la inversión privada en años electorales, este es, en promedio, del 24%. En los años no electorales, el crecimiento promedio es del 14%.
Al analizar específicamente el segundo trimestre del año electoral, que es cuando se celebran los comicios, la tendencia se acentúa. En 7 de las 10 elecciones celebradas desde 1979, la inversión privada creció 52% en promedio entre el segundo trimestre del año preelectoral y el segundo trimestre del año electoral. Excluyendo 2021, el crecimiento promedio fue del 35%.
Estos datos sugieren que los inversionistas, lejos de mostrarse reacios ante la incertidumbre electoral, tienden a responder positivamente a los candidatos que generan más confianza en el electorado. La lección más general parece ser que la inversión privada responde más a las oportunidades específicas de la economía que a la coyuntura electoral.
Estos hallazgos cuestionan la narrativa predominante sobre el impacto negativo de las elecciones en la economía. Al contrario, los datos indican que los años electorales suelen ser favorables para la inversión privada en el Perú.











