La reestructuración de Petroperú, la empresa petrolera estatal del Perú, busca mantener el control gubernamental sobre este activo estratégico, a la vez que mejora su gestión y sienta las bases para lograr una compañía sostenible y autosuficiente.
Según informó la Presidencia de la República, la reorganización patrimonial de Petroperú no implica la privatización de la empresa, sino que por el contrario, preserva la propiedad estatal sobre este importante actor en el sector energético peruano.
"La reorganización de Petroperú mantiene la propiedad estatal, además de mejorar la gestión y sentar las bases para lograr una empresa sostenible y autosuficiente", destacó el comunicado oficial.
Este proceso de reestructuración se produce en un contexto en el que Petroperú enfrenta diversos desafíos, entre ellos la necesidad de modernizar sus operaciones, mejorar su eficiencia y enfrentar la volatilidad de los precios internacionales del petróleo.
Analistas señalan que la reorganización patrimonial busca dotarla de una mayor flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios del mercado, sin perder el control estratégico del Estado sobre este activo clave para la seguridad energética del país.
"Es importante que Petroperú mantenga su carácter estatal, pero al mismo tiempo necesita ser más ágil y eficiente para poder competir en un entorno cada vez más complejo", explicó el economista Juan Pérez, experto en temas energéticos.
La reestructuración de Petroperú forma parte de un conjunto de medidas impulsadas por el gobierno para fortalecer el rol del Estado en la economía y asegurar el abastecimiento de combustibles a nivel nacional.
Estas acciones se enmarcan en la política de "capitalismo de Estado" promovida por el actual gobierno, que busca mantener el control de activos estratégicos sin renunciar a los principios de eficiencia y sostenibilidad empresarial.










