Una investigación periodística reveló un escandaloso desvío de fondos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a cuatro sociedades fantasma en Estados Unidos, en las que figuran argentinos con problemas fiscales y comerciales. Además, se detectó que al menos US$2,3 millones fueron transferidos a otra firma estadounidense cuyo rostro visible es un exempleado municipal con antecedentes de beneficiario social.
El rastro de este entramado conduce a Matías Esteban Fernández, un argentino de 45 años que figura como "miembro" y único responsable de la empresa W Trading LLC, constituida en Florida. Entre noviembre de 2022 y septiembre de 2023, esta firma recibió 13 transferencias desde TourProdEnter LLC, la agente comercial "exclusiva" de la AFA para todo el mundo, excepto Argentina.
El perfil patrimonial de Fernández no se condice con el volumen de divisas que movilizó. Otrora empleado municipal en Lanús y beneficiario de la Asignación Universal por Hijo, hoy viviría en el exterior, según los registros oficiales.
Al igual que las otras cuatro sociedades sospechadas de desvío, W Trading no registró empleados ni actividad verificada en Estados Unidos hasta su disolución en septiembre de 2024. Además, declaró como domicilio una suite de oficinas virtuales en Miami, una práctica común entre empresas "pantalla".
Las transferencias a W Trading muestran patrones similares a los giros que TourProdEnter emitió a favor de las otras sociedades "fantasma". Primero, porque fueron por montos de seis o menos cifras, reduciendo los riesgos de alertas antilavado. Y segundo, porque en 8 de los 13 pagos a W Trading, el giro coincidió con una transferencia a otra de las firmas bajo sospecha.
Tras recibir la primera transferencia de TourProdEnter por US$270.000 en noviembre de 2022, Fernández constituyó en Argentina la sociedad Sfera Global Sports, que se presenta como una "empresa de gestión deportiva" con "15 años de experiencia" y presencia en varios países. Sin embargo, la investigación reveló múltiples inconsistencias en torno a esta firma, como la falta de CUIT, domicilios inexistentes y un número de teléfono que no funciona.
Este escandaloso desvío de fondos de la AFA a sociedades fantasma en Estados Unidos pone en evidencia la necesidad de una profunda investigación y una mayor transparencia en el manejo de los recursos del fútbol argentino.










