Después de más de cuatro siglos y medio de historia, Noruega se prepara para decir adiós a uno de sus servicios más emblemáticos: el reparto tradicional de cartas. Posten Norge conocida popularmente como PostNord en el ámbito nórdico ha anunciado el cese progresivo de la distribución de correo físico, marcando el fin de una era en el país escandinavo.
La decisión se enmarca en la acelerada transformación digital que ha experimentado el sector postal en las últimas décadas. El auge del comercio electrónico y la creciente preferencia por las comunicaciones digitales han provocado un descenso sostenido en el volumen de cartas físicas enviadas, obligando a las empresas postales a adaptarse a este nuevo escenario.
Para Posten Norge, el cierre del reparto tradicional de correspondencia representa un hito histórico. La compañía, fundada en 1647, ha sido durante siglos un pilar fundamental de la infraestructura noruega, conectando a la población y facilitando el flujo de información y mercancías a lo largo y ancho del país.
"Es el final de una era", reconoce Tone Wille, CEO de Posten Norge. "Hemos sido testigos de cómo la digitalización ha ido transformando nuestro negocio, y ahora debemos adaptarnos a esta nueva realidad. Pero estamos comprometidos a seguir brindando un servicio postal de calidad a los ciudadanos noruegos".
El proceso de transición se llevará a cabo de manera gradual, con el objetivo de minimizar el impacto en la población. Posten Norge prevé que el reparto tradicional de cartas finalice por completo en 2025, dando paso a un modelo de distribución más eficiente y sostenible, basado en la entrega de paquetes y el uso de tecnologías digitales.
"Entendemos que este cambio puede generar cierta nostalgia y preocupación entre los ciudadanos", afirma Wille. "Pero les aseguro que seguiremos siendo un servicio postal confiable y accesible, adaptándonos a las necesidades de la sociedad noruega del siglo XXI".
La despedida de Posten Norge marca el fin de una era en Noruega, pero también refleja las profundas transformaciones que está experimentando el sector postal a nivel global. En un mundo cada vez más digitalizado, las empresas de correos deben reinventarse para mantener su relevancia y seguir cumpliendo con su importante función de conectar a las personas y las comunidades.












