Rusia ha presentado una solicitud diplomática formal ante Estados Unidos para que abandone la persecución de un petrolero sancionado que se dirigía a Venezuela hace diez días, según informó el diario The New York Times citando dos fuentes cercanas al asunto.
Moscú envió el miércoles solicitudes formales al Departamento de Estado y al Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, en un intento por complicar los esfuerzos de Estados Unidos por incautar el buque Bella 1, que navega ahora por aguas del Atlántico.
El episodio se produjo pocos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que Washington incautaría buques que transporten crudo de Venezuela, a quien acusó de robar activos petrolíferos estadounidenses en el país caribeño. De hecho, en diciembre, EE.UU. ya había incautado dos petroleros en el Caribe.
Sin embargo, la tripulación del Bella 1 rechazó las órdenes estadounidenses y dio media vuelta, forzando a que la Guardia Costera tuviera que perseguir el buque. Durante la huida, los tripulantes pintaron una enseña rusa en el casco y se identificaron como un petrolero de nacionalidad rusa por radio.
La intervención diplomática de Rusia puede complicar aún más los intentos de EE.UU. de incautar el petrolero, algo que se enmarca en la campaña de presión del Gobierno Trump sobre Venezuela. Desde el verano, Washington mantiene un enorme despliegue militar en el Caribe con el argumento de combatir el narcotráfico, mientras urge la salida del Gobierno venezolano de Nicolás Maduro.
Además, esta solicitud diplomática rusa puede añadir un nuevo obstáculo a las complejas negociaciones en las que media Trump para lograr un acuerdo de paz entre Moscú y Kiev.












