El Departamento de Estado de Estados Unidos condenó las recientes maniobras militares de China alrededor de Taiwán, calificándolas de "innecesariamente provocativas" y aumentando las tensiones en la región. Instaron a Pekín a "cesar su presión militar" y entablar un "diálogo constructivo".
Las acciones de China han incluido el lanzamiento de misiles, el despliegue de decenas de aviones de combate, buques de guerra y patrulleras para rodear la isla principal de Taiwán. Taiwán calificó estas maniobras como "altamente provocadoras".
China sostiene que Taiwán forma parte de su territorio y ha amenazado con usar la fuerza para anexionarlo. Por su parte, Estados Unidos ha reafirmado su apoyo a la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán, oponiéndose a cualquier cambio unilateral del statu quo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, restó importancia a las maniobras, diciendo que tiene una "excelente relación" con su homólogo chino, Xi Jinping, y que no cree que vaya a ordenar una invasión. Sin embargo, la administración Trump aprobó recientemente un paquete de asistencia militar a Taiwán por 11.000 millones de dólares.
Estados Unidos se ha comprometido desde hace décadas a garantizar la autodefensa de Taiwán, manteniendo una postura ambigua sobre si el ejército estadounidense intervendría en caso de una invasión china.
Estas últimas maniobras militares de China son la sexta ronda importante de ejercicios desde 2022, cuando la visita a Taiwán de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, enfureció a Pekín.
La tensión entre China y Taiwán, así como la posición de Estados Unidos, siguen siendo un delicado equilibrio geopolítico en la región. Las acciones de Pekín han sido condenadas por incrementar innecesariamente las tensiones, y se insta a un diálogo constructivo para evitar un posible conflicto.











