En una celebración del Año Nuevo marcada por la tragedia y los disturbios, Países Bajos se vio sacudido por una serie de incidentes violentos y accidentes fatales relacionados con el uso de fuegos artificiales. Dos personas perdieron la vida y una iglesia histórica en Ámsterdam quedó completamente destruida por un incendio.
Tradicionalmente, los Países Bajos reciben el Año Nuevo con un intenso despliegue de fuegos artificiales lanzados por los propios ciudadanos, lo que suele causar cientos de heridos y millones de euros en daños cada año. Sin embargo, este 2023 la situación se salió de control, con una ola de violencia y destrozos que obligó a la policía a intervenir.
Según informes de las autoridades, unas 250 personas fueron detenidas en la víspera de Año Nuevo por diversos incidentes, entre ellos agresiones a los servicios de emergencia y la policía. "La violencia dirigida contra los servicios de emergencia y la policía volvió a ser intensa", lamentó la policía en un comunicado.
Lamentablemente, el saldo trágico incluye dos víctimas fatales. Un hombre de 38 años murió en Aalsmeer, cerca de Ámsterdam, y un niño falleció en Nijmegen, en el este del país, como consecuencia de accidentes relacionados con los fuegos artificiales.
Pero quizás el hecho más impactante fue el incendio que devastó la iglesia neogótica Vondelkerk, en pleno centro de Ámsterdam. La emblemática iglesia, construida en 1872, quedó completamente destruida por las llamas que se desataron poco después de la medianoche.
Las autoridades aún investigan las causas del incendio, pero no descartan que haya sido provocado. La policía y los bomberos de Ámsterdam señalaron que continúan las pesquisas para determinar el origen del siniestro.
Este trágico Año Nuevo en Países Bajos llega en un momento en que el país se prepara para implementar una prohibición nacional de la venta de fuegos artificiales a los consumidores a partir de 2025. Médicos, agentes de policía, bomberos y políticos locales y nacionales han hecho campaña por esta medida durante años, buscando poner fin a los incidentes y accidentes que se repiten año tras año.
Lamentablemente, la celebración de este 2023 dejó un saldo demasiado alto en vidas humanas y daños materiales, lo que sin duda reforzará los llamados a acelerar la entrada en vigor de la prohibición de los fuegos artificiales de uso particular.










