Al menos 24 personas han muerto y más de 50 han resultado heridas como consecuencia de un ataque con drones contra la localidad de Jorli, en Jersón, en la costa ucraniana del mar Negro controlada por las fuerzas rusas, según han informado las autoridades prorrusas de la región.
El gobernador prorruso de Jersón, Volodimir Saldo, explicó en un mensaje publicado en Telegram que tres drones impactaron contra una cafetería y un hotel en el que "había civiles celebrando el Año Nuevo". Saldo denunció que "uno de los drones estaba cargado con una mezcla incendiaria" y que "ahora han quemado deliberadamente a personas".
La intensidad de las llamas, que no pudieron ser extinguidas hasta la mañana del jueves, impidió el rescate de las víctimas, según relató el gobernador. "Muchos han muerto quemados vivos. Hay un niño muerto", lamentó Saldo, quien anunció la declaración de dos días de luto en la región.
El Ministerio de Defensa ruso informó en su último parte de la intercepción de 168 drones durante la pasada noche, la mayoría en la región de Krasnodar, seguida de la del mar de Azov, Tula, Crimea y Moscú. Por su parte, el Comité de Investigación ruso abrió una investigación por "atentado terrorista con resultado de muerte de más de 20 civiles".
Las autoridades ucranianas no han respondido por el momento a estas informaciones, pero sí han confirmado la muerte de un hombre de 31 años que atribuyen a un ataque de un dron ruso en el distrito de Dnipró de Jersón.
Este ataque se produce en un momento de tensión en la región de Jersón, donde se han registrado intensos combates entre las fuerzas ucranianas y rusas en las últimas semanas. La zona sigue siendo escenario de fuertes enfrentamientos a pesar de la retirada rusa de la ciudad homónima a finales de 2022.










